PALACIO DE TOPKAPI

Una de las joyas de Estambul es el Palacio de Topkapı. Está situado en la cumbre de la Primera Colina, casi al final de la punta este de la Península, muy cerca del mar. Desde allí los sultanes otomanos podían contemplar  el Mar de Mármara, el Cuerno de Oro, las Islas de los Príncipes, el Estrecho del Bósforo y, al otro lado del Bósforo, Asia. Es decir, desde Topkapı se ven dos continentes: Europa y Asia, y tres ciudades, que ahora pertenecen al Gran Estambul: Estambul propiamente dicha, que se encuentra en la zona europea, Kadıköy (la antigua Calcedonia) y Üsküdar (la antigua Crisópolis), que están situadas al otro lado del Bósforo y en Anatolia, que es la parte asiática de Estambul.

En las épocas griega y romana, en este lugar se alzaba la Acrópolis de Bizancio. Y en época bizantina es muy probable que el último foro imperial de Constantinopla, el Foro de León I, estuviera también emplazado aquí.

El Palacio de Topkapı fue mandado construir por el sultán otomano Mehmet II, pocos años después de conquistar la ciudad. En él vivió los últimos años de su vida. Todos sus sucesores habitarían en este bello y poco práctico palacio hasta el siglo XIX. Desde entonces, y hasta el final del Imperio Otomano, todos los últimos sultanes prefirieron mudarse a los nuevos palacios al lado del Bósforo (Dolmabahçe, Yıldız, Çırağan o Beylerbeyi).

Topkapı es un edificio enorme. Tiene tantas zonas, patios, pabellones, salas, jardines, fuentes, miradores, etc. que es inabarcable en una sola visita. Y, por supuesto, siempre hay algo que está en proceso de restauración.

Tres veces he visitado este palacio. La primera fue el 24 de diciembre de 2012, en mi primer viaje a Estambul; la segunda, justo seis años después, el 24 de diciembre de 2018; y la última el 12 de junio de 2024, como colofón a un viaje organizado a la Ruta de San Pablo en Turquía. 

A continuación, voy a describir y resumir lo que he visto hasta el momento en esta inmensa y maravillosa "ciudad imperial". Por motivos prácticos, he dividido la visita al Palacio en cuatro partes, que se corresponden con sus cuatro patios.


EL PRIMER PATIO

  • La Puerta Imperial

    Para llegar al recinto, lo mejor es pasar por delante de Santa Sofía, girar a la izquierda y llegar hasta la Fuente de Ahmet III. La entrada a Topkapı está justo enfrente.

    Para acceder, hay que atravesar la llamada Puerta Imperial (
    Bâb-ı Hümâyûn), que conduce al Primer Patio.

    E
    n tiempos otomanos, en los nichos de esta Puerta se exponían las cabezas de personas famosas que habían sido ajusticiadas. 


  • Primer Patio

    El Primer Patio está comprendido entre la Puerta Imperial y la Puerta de las Salutaciones, que da paso al Segundo Patio. 

    Siempre impresiona la llegada al área del Primer Patio, en buena parte por su enorme tamaño, pero también por la mezcla de edificios que rodean la zona ajardinada. De todos ellos destaca la antigua Iglesia de Santa Irene, la más antigua de Constantinopla y, al lado de ésta, las ruinas del Hospital de Samson, de época bizantina también. Y, por supuesto, la impresionante Puerta de las Salutaciones.

    Poco antes de llegar a esta última, a la derecha, hay unas ventanillas en las que se tienen que sacar los billetes si se desea entrar al Palacio. 

    En diciembre de 2012, llegué al Primer Patio a
    lrededor de las 9:15. Había leído que había que llegar a la zona de las taquillas lo antes posible, a las 8:45 mejor que a las 9:00, ya que podía haber largas colas. En realidad todo transcurrió muy fluidamente y no hubo que esperar más que un minuto. Compré el billete general y el del Harén, y me dispuse a entrar al Segundo Patio.

    En diciembre de 2018 todo discurrió de forma similar. Llegué a la taquilla principal a las 8.45. Sólo había delante de mí una señora de nacionalidad francesa esperando. A las 9:00 abrieron y compré los dos billetes, el general y el del Harén. Me sorprendió que la mujer francesa sólo quería comprar el billete general. Durante la espera intenté convencerla de que el Harén era imprescindible, pero no sé si me hizo caso porque ya no la vi más.

    En junio de 2024 no tuve necesidad de hacer ninguna cola en este Patio ya que la guía de nuestro viaje había adquirido ya los billetes.


  • Puerta de las Salutaciones

    Tras adquirir los billetes, se entra por la Puerta de las Salutaciones (Orta Kapı).

    Esta Puerta está enmarcada entre dos  torres octogonales majestuosas que están coronadas por unos grandes conos muy altos.

    En época otomana, sólo el sultán podía atravesarla a caballo. Al resto de la corte, a los soldados y a los visitantes se les hacía descabalgar antes de entrar.

    Delante de la Puerta tenían lugar las ejecuciones.


EL SEGUNDO PATIO

  • Segundo Patio

    Tras atravesar la Puerta de las Salutaciones se accede al Segundo Patio. La parte interior de esta Puerta tiene un bonito pórtico con 10 columnas. En este pórtico hay un torno en el que se controla la primera entrada, la que da acceso a todo el conjunto.

    El segundo Patio es el centro del palacio. Contiene un precioso jardín de gran tamaño con varios caminos y unos cuantos restos de época bizantina muy interesantes que fueron encontrados en el subsuelo.

    Está rodeado por algunos de los edificios principales de Topkapı: los dormitorios de los jenízaros y los establos, el divan, el harén, la armería, las cocinas, etc.


  • Dormitorios de los Alabarderos

    En la zona noroeste del Segundo Patio hay una zona que consiste en los antiguos establos y los dormitorios de los alabarderos. Para acceder a éstos hay que bajar unas escaleras que se encuentran al lado de la entrada al harén.

    Los alabarderos formaban parte de las tropas del sultán y se ocupaban de ciertas tareas relacionadas con el palacio y con el sultán.

    En los dormitorios hay dos pisos: en la parte baja dormían los alabarderos jóvenes, los de menor rango, y en la parte alta los veteranos. Hay también una pequeña mezquita y un antiguo baño.

    Los visité en diciembre de 2018. Estuve hablando un poco 
    en turco con un guardia de seguridad. Aunque mi nivel de comprensión y expresión oral de esta lengua no era muy alto, este guardia fue muy paciente conmigo y conseguí entenderlo bastante bien.

    Fue casi una visita privada porque sólo estuvimos allí él y yo.


  • Divan (Cámara del Consejo Imperial)

    El Divan (Dîvân-ı Hümâyûn), la Cámara del Consejo Imperial, se encuentra en una esquina al lado de la entrada al Harén. En dos de sus lados está rodeado por un amplio pórtico con techo de madera y columnas de mármol y pórfido. Se puede entrar por dos maravillosas puertas con un enrejado dorado de estilo rococó. Dentro hay dos salas, también en estilo rococó, muy recargadas y con colores muy vivos y muchos dorados. Las dos tienen cúpula. Hay cerámica de Iznik en algunas paredes. En la parte baja hay unos divanes donde se sentaban los dignatarios otomanos.

    Desde aquí se gobernó el Imperio Otomano durante la mayor parte de su historia. El Consejo Imperial decidía todos los grandes asuntos del Estado en presencia o en ausencia del sultán. Éste podía escuchar sin ser visto desde detrás de una ventana con enrejado en la pared, justo detrás de donde se sentaba el gran visir.


  • Torre de la Justicia

    El Divan está coronado por la Torre de la Justicia, una torre muy alta de dos pisos, con un tejado en forma de cono, muy parecido al de las torres de la Puerta de las Salutaciones.

    El segundo piso tiene cuatro grandes ventanales enmarcados en columnas de estilo corintio y tímpanos con frontones semicirculares. Recuerda bastante la arquitectura del Renacimiento.

    Esta torre es el edificio más alto del palacio y forma parte del horizonte de Estambul, una de las señas de identidad más destacables y conocidas de la ciudad.


  • Harén Imperial

    Las dos primeras veces que visité Topkapı, nada más acceder al Segundo Patio, me dirigí directamente al Harén. Había leído que había que entrar lo antes posible porque se llena de gente enseguida. Sin embargo, tanto una vez como la otra, sólo había unas pocas personas y pude disfrutar de esta maravilla casi como si estuviera solo. En 2024, en cambio, la guía nos llevó a este lugar al final del recorrido, después de haber visto todo lo demás. Como era ya mitad de mañana, estaba todo lleno de turistas y fue un poco estresante en algún momento.

    En 2012 pude ver más patios y pasillos del Harén que en ningún otro de mis viajes. Sin embargo, no pude ver apenas habitaciones, porque la mayoría estaban siendo restauradas, incluidas las más destacadas. 

    En mi segunda visita, en 2018, ocurrió lo contrario que en la primera: las principales habitaciones estaban ya restauradas y abiertas al público, mientras que la mayoría de los patios, pasillos y corredores estaban en obras. Daba la sensación de que estaba visitando un palacio diferente. 

    Antes de entrar, hay que pasar por un torno en el que se controla la segunda entrada, la que da acceso al Harén.

    Poco después de entrar al Harén, se llega enseguida al Patio de los Eunucos. Las tres veces que he estado en este Palacio lo he visitado, y también las pequeñas habitaciones que dan al patio. Hay dos pisos. Las habitaciones de abajo son mejores que las de arriba porque allí vivían los eunucos que realizaban funciones importantes en el Harén. La parte de arriba se dedicaba a los aspirantes a eunucos del Palacio, a los que estaban aprendiendo a hacer su trabajo.

    La primera vez, en diciembre de 2012, me había hecho la idea de que las habitaciones de los eunucos, que a menudo regían y controlaban el Harén, serían grandes y lujosas; sin embargo, eran pequeñas y húmedas. Entonces pensé en la triste existencia de estos hombres, a los que se mutilaba para que cuidaran, protegieran y controlaran a las mujeres del Palacio sin que pudieran tener relaciones sexuales con ellas.

    Después de visitar el Patio de los Eunucos se pasa al Harén propiamente dicho, la zona privada reservada al sultán, a sus consortes, concubinas e hijos, y a la madre del sultán.

    En 2018 y 2024 pude ver las salas más destacadas. En realidad, la mayor parte de las habitaciones no están abiertas al público.

    El centro del Harén es el Salón Imperial. Tiene una cúpula enorme y una preciosa araña colgando de ella. Es todo muy barroco y, a la vez muy exótico, con colores muy vivos. Recuerda un poco algunas salas del Palacio Real de Madrid o de Versalles, pero en versión oriental. En este gran salón tenían lugar muchas audiencias y celebraciones, que estaban presididas siempre por el sultán.

    Tan espectacular o más que la anterior es la Cámara Privada de Murat III, con una cúpula también enorme, paredes llenas de cerámica de azul, blanca y roja de Iznik, dos baldaquinos dorados con divanes debajo, una preciosa fuente en la pared (servía básicamente para que no se oyera desde otras habitaciones contiguas lo que se hablaba allí), una chimenea y muchos otros detalles. Ésta es una de las habitaciones más antiguas de todo el Palacio y una de las pocas que han mantenido la decoración original. Fue construida por el famoso arquitecto Sinan en el siglo XVI.

    También son muy interesantes los 
    Apartamentos de la Sultan Valide, la madre del sultán reinante, que era la mujer más poderosa e influyente de palacio durante la época otomana y la que disfrutaba de las mejores habitaciones después de su hijo. Esta habitación es mucho más luminosa que las anteriores.

    Una de las zonas más bonitas del harén, y que he visitado las tres veces, es la 
    Terraza de las Favoritas
    , un patio abierto por un lado desde el que se ve el Cuerno de Oro y Galata. En la parte alta de este patio se encontraban los dormitorios de las favoritas del sultán; actualmente están cerrados al público. En 2012 tuve la suerte de disfrutar del patio casi solo y, en 2018, totalmente solo (a excepción de un guardia de seguridad que me seguía a una cierta distancia).

    Mi última visita al Palacio, en junio de 2024, fue parecida a la anterior. Sin embargo, esta vez vi los hamams, los baños del sultán y de la Sultan Valide, que no había visto antes. Los dos son una maravilla. Las paredes y el suelo están hechos de mármol blanco. Hay cerámica en algunas paredes y otras son blancas. Los dos hamams son prácticamente iguales. La luz que entra por los agujeros del techo crea un ambiente muy relajado y onírico, como si se estuviera en medio de un cuento de las Mil y Una Noches.

    Uno no se cansa de caminar por este laberinto de patios, pasillos, corredores, pasadizos, pequeñas habitaciones, grandes salones, hamams e incluso una mezquita. Todo ello está construido con materiales de gran calidad, especialmente piedra y mármol, y decorado con maderas preciosas, dorados, paredes enteras con azulejos de Iznik o con frescos y versos del Corán... Además, hay ventanas con vidrieras, fuentes, chimeneas, cúpulas, mihrabs, tronos con baldaquinos, jarrones de porcelana y muchas cosas más.

    Siempre que entro en el Harén Imperial me quedo maravillado ante tanto lujo y tanta belleza. Sin embargo, no puedo evitar preguntarme cómo sería la vida dentro de esta jaula de oro, qué tipo de vida llevarían las mujeres del harén, cómo se relacionarían entre ellas, qué harían normalmente, qué expectativas tendrían.

    Se sale del Harén por el Tercer Patio.


  • Armería (Sala Exterior del Tesoro)

    La Armería se encuentra en la sala contigua al Divan. Durante época otomana, esta sala era la Sala Exterior del Tesoro, el lugar donde se almacenaba todo lo que llegaba de las provincias. Con ello se pagaba al personal, a los jenízaros y a otros funcionarios. Lo que quedaba se mandaba al Tesoro Imperial, en el Tercer Patio.

    Nunca me han interesado las armerías ni los museos militares. Por lo tanto, ni mi primera vez ni la segunda me molesté en entrar. Sin embargo, en junio de 2024 decidí darle una oportunidad a este museo y visitarlo poco antes de visitar el Harén.

    La verdad es que superó con creces mis expectativas. Creo que habrá pocos museos con tantas armas antiguas. Son fundamentalmente otomanas, pero también hay objetos que llegaron a Estambul a través de sus conquistas en Europa, Asia y África.

    Me llamó la atención especialmente la colección de espadas de los grandes sultanes conquistadores. Allí estaban las espadas de Mehmet II (el conquistador de Constantinopla), de Selim I (que se apoderó de Egipto y de los lugares sagrados de Arabia), y de Süleyman el Magnífico (que conquistó Belgrado, Rodas, Hungría, Bagdad, el norte de África...).


  • Cocinas

    Las primeras cocinas del palacio fueron construidas por Mehmet II a finales del siglo XV. Tras un incendio en 1574 fueron reconstruidas por el gran arquitecto Sinan con varias cúpulas y chimeneas, rasgos que la han convertido en uno de los signos distintivos del Palacio junto con la Torre de la Justicia.

    Durante la época otomana, cientos de empleados preparaban comida en este lugar cada día para varios miles de personas. Había varias cocinas, cada una para cada sector del palacio: para el sultán, para la escuela de palacio, para el harén, para 
    los funcionarios, etc.

    Actualmente es un museo dedicado a la cocina y tiene una de las mejores colecciones de 
    porcelana china del mundo.

    En 2012 el edificio estaba en obras. En cambio, tanto en 2018 como especialmente en 2024, tuve la oportunidad de ver el interior y toda la colección de porcelana china y cristal turco con mucho detalle, además de utensilios de cocina diversos utilizados en el Palacio durante la época otomana.


  • Puerta de la Felicidad

    La Puerta de la Felicidad (Bab-üs Saadet) está precedida por un amplio porche sostenido por seis columnas muy estilizadas. Sobre el porche hay una cúpula.

    Fue construida por el sultán Mehmet II a finales del siglo XV y redecorada en estilo rococó entre el siglo XVIII y principios del XIX.

    En tiempos otomanos señalaba el límite de las zonas públicas del Palacio. Nadie podía  atravesar esta Puerta sin el permiso del sultán. Incluso el gran visir tenía restricciones.

    En las grandes ocasiones, como fiestas, celebraciones, subidas al trono, funerales, declaraciones de guerra, etc., el sultán salía por esta Puerta y se sentaba en el Trono Bayram, un trono de oro y esmeraldas, colocado debajo del porche, desde donde presidía la ceremonia.

    En el suelo hay una pequeña piedra en el centro en la que se colocaba el estandarte del Profeta Mahoma.


EL TERCER PATIO

  • Tercer Patio

    Este patio fue siempre el corazón de Topkapı. Consiste en un bello jardín rodeado de algunos de los edificios más importantes del Palacio. Aparte del Harén, que está a caballo del Segundo y del Tercer Patio, aquí se encuentran también la Cámara de Audiencias, la Biblioteca de Ahmet III, la Cámara de las Reliquias Sagradas y el Pabellón de Mehmet el Conquistador (el Tesoro Imperial), entre otras cosas. 

    En mi viaje de 2012, la Sala de Audiencias y la Biblioteca de Ahmet III estaban en obras. Sin embargo, tanto en 2018 como en 2024 pude visitarlas sin problema.


  • Sala de Audiencias

    La
     Sala de Audiencias era el centro del palacio, donde el sultán recibía al gran visir y a los miembros del Consejo Imperial, que le informaban de todos los asuntos del Estado. Mientras lo hacían, las fuentes del palacio se ponían en marcha para que nadie oyera las conversaciones y las deliberaciones del Consejo. También aquí los sultanes recibían a los embajadores, a los reyes, a los príncipes extranjeros y a las autoridades religiosas. Se sabe que este Pabellón fue impresionante en los días de mayor gloria del Imperio. Sin embargo, tras un incendio a mitad del siglo XIX, se llevó a cabo una restauración que resultó muy inferior a lo que había originalmente.

    Tiene dos puertas, una de entrada y otra de salida. Nada más entrar, a la izquierda, se encuentra el trono en forma de gran baldaquino y, al lado, una chimenea para calentar la gran habitación. Todo ello está cubierto por un techo muy barroco en forma de cúpula.


  • Biblioteca de Ahmet III

    La 
    Biblioteca de Ahmed III fue mandada construir por este sultán para facilitar la lectura de los innumerables libros y manuscritos que se encontraban en el Palacio.

    Es una obra maestra de la arquitectura otomana de la primera mitad del siglo XVIII. Tiene grandes ventanas con vidrieras que iluminan toda la habitación, azulejos azules de Iznik, y contraventanas de madera con incrustaciones de madreperla y marfil. 


  • Cámara de las Reliquias Sagradas (Salón Privado)

    En mi primera visita al palacio en 2012 no entré en la Cámara de las Reliquias Sagradas, también llamada Salón PrivadoHabía una cola enorme y, además, tenía yo entonces la idea de que este lugar interesaría más a un creyente musulmán que a alguien que no lo fuera.

    En mi segunda visita, en 2018, vi al pasar que no había cola. Decidí por lo tanto darle una oportunidad a este pabellón.

    Dentro había muy poca gente.

    Nada más entrar hay una fuente de mármol. Los suelos son también de mármol. Hay cúpulas en cada una de las salas, puertas de madera muy elaboradas, y está decorado con los inigualables azulejos de Iznik.

    Pero este lugar es especialmente famoso e importante para los musulmanes porque alberga el que es probablemente el mayor repositorio de reliquias sagradas del Islam en todo el mundo. Aquí se
     encuentra el Manto Sagrado del Profeta Mahoma que Selim I trajo a Topkapı tras conquistar Egipto en 1517, y también un mechón de pelo de la barba del Profeta, un diente que perdió en la batalla de Uhud en el año 625, algunas cartas suyas, su espada, etc. Hay otras reliquias como, por ejemplo, el bastón de Moisés, la espada de David, la túnica de José, las espadas de algunos compañeros del Profeta, y varias objetos pertenecientes a Fátima, la hija de Mahoma.

    Aquí se pueden ver además muchos artefactos traídos de la Kaaba de La Meca y de otros lugares relacionados con la historia del Islam, y unas maquetas muy bien hechas de las mezquitas más famosas del mundo musulmán.

    Desde luego, superó con creces mis expectativas porque es un lugar realmente interesante.

    Si me gustó mucho en 2018, aún me gustó más en junio de 2024. Vi básicamente lo mismo pero había algo nuevo: en la esquina de una de las salas un músico tocaba de maravilla el ney, una flauta turca. Nadie parecía hacerle ningún caso. A mí en cambio me dejó embelesado. Permanecí allí escuchándolo unos 10 minutos.


  • Tesoro Imperial

    Mi primera visita al Tesoro Imperial en 2012 fue un fracaso. Lo dejé para el final porque había priorizado otras cosas. Fue una lástima porque había tanta gente dentro que no se podían ver bien los objetos; 
    tras permanecer unos 5 minutos, me di cuenta de que no valía la pena quedarme ya más tiempo. Opté por marcharme y volver a verlo en otro de mis viajes a Estambul.

    Por desgracia, en diciembre de 2018 lo encontré cerrado por obras. Finalmente, en junio de 2024 conseguí visitarlo en detalle.

    El Tesoro Imperial se encuentra en el Pabellón de Mehmet el Conquistador. Es uno de los más antiguos de todo el Palacio y sirvió como selamlik, lugar donde tenían lugar las recepciones del sultán. En la parte baja se guardaban los tesoros pero, con el tiempo, también se guardaron en la parte de arriba.

    Actualmente, las salas del Pabellón albergan los cuatro tronos imperiales. El más famoso es el Bayram, realizado todo en oro y lleno de esmeraldas; era utilizado en las grandes ceremonias y se colocaba delante de la Puerta de la Felicidad. 
    También se pueden ver espadas, dagas, cascos de guerra, insignias, cucharas, cajas, coranes con piedras preciosas y semi-preciosas engarzadas en las tapas, objetos de jade y cientos de joyas en oro y plata.
    Probablemente la pieza más famosa y llamativa es la legendaria Daga Topkapı, de oro, con tres grandes esmeraldas.

    Esta colección de fábula es la meca de joyeros, gemólogos y todos aquellos que aman el lujo y la ostentación. Mucha gente visita este Palacio con el único objetivo de contemplar las maravillas del Tesoro Imperial.

    Aparte del Tesoro, este pabellón contiene uno de los rincones que a mí más me gustan de todo el Palacio. Lo descubrí la última vez que visité 
    Topkapı. Antes de llegar a las salas que contienen las joyas, hay una puerta que da paso a una preciosa logia abierta en una esquina del edificio, con dos enormes arcos separados por una columna en cada uno de los dos lados. En el centro de la sala hay también una pequeña fuente de mármol. Su situación justo encima de la ladera llena de jardines, que acaba en las Murallas del Mármara y el mar, permite que uno se pueda deleitar contemplando el Bósforo, el Mármara y la parte asiática. En un día soleado la vista desde aquí es inigualable.

EL CUARTO PATIO

Este Patio era la parte más privada de todo el Palacio, el lugar donde el sultán y la familia imperial podían disfrutar con tranquilidad de los placeres de vivir en un lugar de ensueño, un auténtico paraíso terrenal.

Básicamente es un gran jardín lleno de pabellones 
köşks (kioskos), fuentes, estanques, balconadas y terrazas, todo ello en varios niveles.

Los pabellones son impresionantes. Los más destacados son los siguientes:

  • Revan Köşkü
    Fue mandado construir por Murat IV en el siglo XVII para conmemorar la conquista de Yerevan. Está decorado con maravillosos azulejos de Iznik.

  • Bağdat Köşkü 
    Fue mandado construir por Murat IV en el siglo XVII para conmemorar la conquista de Bagdad. También está decorado con azulejos de Iznik.

  • Sünnet Odası
     
    Sala de la Circuncisión mandada construir por İbrahim I, el sultán loco, en el siglo XVII. Destacan los azulejos de Iznik del exterior, quizás los mejores de todos los pabellones del Cuarto Patio.

  • Sofa Köşkü
    Bonito palacete de madera, construido en el siglo XVIII en estilo rococó. Sólo lo visité en 2018.

  • Mecidiye Köşkü
    Es lo último que se edificó en época otomana en este Palacio. Fue mandado construir por el sultán Abdülmecit I en el siglo XIX. Es una mezcla de estilo europeo de la época y otomano. Estuvo en obras las dos primeras veces que estuve en Topkapı. Conseguí visitarlo en 2024. 

    Al lado de este edificio hay un restaurante de lujo.

El  icono de este Cuarto Patio es, para la mayor parte de los visitantes, el precioso baldaquino con techo de bronce dorado llamado 
İftariye Kameriyesi. Es un espacio en el que los sultanes cenaban cuando llegaba el Ramadán y desde el cual podían contemplar su bellísima capital. Me recuerda a baldaquinos similares en algunos palacios de los maharajas de la India.

Cuando lo visité en 2012 era posible ponerse debajo del baldaquino y hacerse allí la foto de rigor. En viajes posteriores había una cinta que lo prohibía. Aun así, las fotos salen muy bien, siempre y cuando no haya demasiada gente.

Siempre hay mucha gente en el Cuarto Patio. Esto se debe a que, para muchos turistas, ésta es la zona más espectacular del Palacio, junto con el Tesoro y el Harén. Y l
as vistas son increíbles. Desde sus miradores y terrazas se puede ver parte de la ciudad antigua, el Cuerno de Oro, 
Galata, el Estrecho del Bósforo y la parte asiática.

Justo debajo, por la parte noreste, 
se encuentra el Parque Gülhane, un parque público muy grande que, en época otomana, perteneció también al conjunto palaciego.


El Palacio de Topkapı cierra los martes.


Información general acerca del Palacio de Topkapı