El Estrecho del Bósforo divide el Gran Estambul en dos partes, la parte europea y la parte asiática. Es uno de los lugares más transitados del mundo, ya que es el punto en el que Europa y Asia se encuentran. Innumerables barcos de todo tipo surcan sus aguas a todas horas. Un día cualquiera se pueden ver petroleros rusos, barcos de guerra, yates de lujo, barcos de pesca, ferries que unen sin parar las dos orillas, etc. Durante siglos, por el Estrecho del Bósforo pasó buena parte del comercio entre Europa, Asia y el Norte de África. Alcanzar y controlar el Bósforo, y apoderarse de la ciudad de Constantinopla, fue el sueño de muchos de los pueblos que habitaban a un lado y a otro de las fronteras del Imperio Romano de Oriente. Finalmente, los turcos otomanos conseguirían este objetivo en 1453. Con el descubrimiento de América y de las rutas alternativas para llegar a la India, China y Japón, el Bósforo perdió parte de esa importancia que había tenido durante la Edad Media. Sin embargo, siguió, y sigue siendo, una de las grandes zonas estratégicas del mundo y una vía comercial de primer orden.
En mi primer viaje a Estambul en diciembre de 2012, el hotel en que me alojaba, Hotel Yiğitalp, me ofreció un mini crucero como regalo por haber reservado mi habitación directamente a través de su página web.
La tarde del 24 de diciembre, un minibus me esperaba a mí y a otros clientes a la puerta del hotel. El conductor nos llevó primero a ver el Bazar de las Especias. Allí nos dejó con un guía turco que nos dijo que nos recogería en la Plaza Eminönü en 20 minutos.
Yo no quería visitarlo entonces porque cierra tarde y pensé que era mejor aprovechar el tiempo para ver lugares que cierran antes o que hay que visitar de día. En lugar del Bazar de las Especias me dirigí lo más rápidamente que pude a la Mezquita de Rüstem Paşa, que me dejó maravillado.
Entramos en un barco y allí estuvimos esperando mientras comíamos un bocadillo y disfrutábamos de las vistas de la Mezquita y del Palacio de Dolmabahçe.
El barco partió una media hora después y el trayecto acabó también en Dolmabahçe. Duraría unas 2 horas.
El 9 de marzo de 2020 volví a hacer este viaje de nuevo pero, esta vez, desde el muelle de Eminönü en un ferry de la compañía municipal Şehir Hatları. En los mini-cruceros de esta compañía se puede utilizar la Istanbulkart y sale bastante económico. Comienza a las 14:35 y termina a las 16:35 aproximadamente, también en Eminönü.
El viaje se divide básicamente en dos partes. La primera parte el barco navega hacía el norte, hacia el Mar Negro. Tras pasar el Puente Fatih Sultan Mehmet, da la vuelta y navega hacia el sur, retornando a Estambul. En 2012 la ida se efectuó cerca de la costa europea y la vuelta cerca de la costa asiática. En cambio, en 2020 el ferry de la compañía Şehir Hatları navegó más cerca de la parte europea tanto a la ida como a la vuelta.
Durante el recorrido se pueden ver muchos lugares muy interesantes y vistas espectaculares. Voy a indicar lo principal, siguiendo la ruta que seguí en 2020 en el ferry de la mencionada compañía Şehir Hatları.
PARTE EUROPEA (de Eminönü al Puente Fatih Sultan Mehmet)
Lo más destacable en la parte europea es lo siguiente:
Lo más destacable en la parte europea es lo siguiente:
- Eminönü
En el muelle se coge el ferry. - Galata/Karaköy
Es el barrio que está al otro lado del Puente de Galata. En el horizonte destaca la Torre de Galata, construida por los genoveses en el siglo XIV, cuando Galata era una colonia de la República de Génova. - Üsküdar
El ferry para brevemente en el puerto de Üsküdar para recoger más pasajeros. Desde aquí se puede ver, junto al puerto, la Fuente de Ahmet III, del siglo XVIII; a la izquierda la Mezquita de Mihrimah Sultan, del siglo XVI; detrás de ésta, un antiguo hamam convertido en supermercado; y, a la derecha, tras unos pequeños edificios, la Mezquita de Yeni Valide. - Mezquita y Palacio de Dolmabahçe
Fue construido en el siglo XIX para alojar a la familia imperial en lugar del Palacio Topkapı. - Palacio de Çırağan
Está un poco más arriba. Sufrió un incendio hace años pero fue restaurado y, actualmente es el hotel Kempinski, de 5 estrellas. - Mezquita de Ortaköy
Es uno de los lugares más fotogénicos de Estambul. - Puente del Bósforo
Telón de fondo de Ortaköy. Se encuentra nada más pasar la Mezquita de Ortaköy. Es un puente colgante larguísimo que une Europa con Asia. Tiene muchísimo tráfico. - Rumeli Hisarı
Esta impresionante fortaleza otomana fue construida por Mehmet II para controlar el Estrecho, poco antes de la conquista de Constantinopla. - Puente Fatih Sultan Mehmet
Se encuentra poco después de Rumeli Hisarı. Es un puente colgante más reciente y todavía más largo que el del Bósforo. Tiene también muchísimo tráfico.
PARTE ASIÁTICA (del Puente Fatih Sultan Mehmet a Eminönü)
Tras pasar por debajo del Puente Fatih Sultan Mehmet, el ferry da la vuelta y regresa al punto de partida. Lo más interesante en la parte asiática es lo siguiente:
- Fortaleza de Anadolu Hisarı
Las torres de esta fortaleza se pueden ver destacando sobre unas casas junto al mar. Se encuentra enfrente de Rumeli Hisarı, justo al otro lado del Bósforo. Fue construida por el sultán Beyazıt I en el siglo XV para controlar el Estrecho.
- Palacio Küçüksu
Es el más pequeño de los palacios imperiales junto al Bósforo.
- Escuela Militar Kuleli
Antigua escuela militar y también escuela para niños armenios. Actualmente está cerrada.
- Mezquita de Beylerbeyi
Mezquita barroca de dos minaretes junto al muelle. Se encuentra en el barrio de Beylerbeyi y muy cerca del Palacio.
- Palacio de Beylerbeyi
Casi tan lujoso como el Palacio Dolmabahçe pero de dimensiones bastante más pequeñas. - Al ir llegando a Estambul va apareciendo a lo lejos la famosa Kız Kulesi (también llamada Torre de Leandro o Torre de la Doncella), una islita cerca de Üsküdar en medio de la cual hay un faro y un museo. Es uno de los lugares más icónicos de Estambul.
- Barrios, pueblos pesqueros,
villas, palacetes, yalıs ...
Y, sobre todo, es impresionante la vista de la Península de Estambul al atardecer, con el Palacio de Topkapı y sus jardines, Santa Sofía y las incontables mezquitas y minaretes en el horizonte, todo ello junto al Bósforo y el Cuerno de Oro.
Para mí es una de las vistas más maravillosas del mundo. Sólo por esto, un viaje por el Estrecho del Bósforo es un imprescindible en cualquier visita a Estambul; y sólo por esto valdría la pena visitar esta ciudad.
Para mí es una de las vistas más maravillosas del mundo. Sólo por esto, un viaje por el Estrecho del Bósforo es un imprescindible en cualquier visita a Estambul; y sólo por esto valdría la pena visitar esta ciudad.



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